¿Por qué es importante el potasio en la dieta del gato?

La importancia del potasio en el organismo del gato, su exceso y deficiencia, y las fuentes alimentarias que lo aportan

El potasio es un electrolito muy importante en la dieta del gato. Contribuye al funcionamiento normal de los músculos, incluido el corazón, y desempeña un papel en el funcionamiento del sistema nervioso. También ayuda a mantener el equilibrio ácido-base. Las alteraciones de la función renal pueden provocar tanto una deficiencia como un exceso de este mineral en el organismo.

¿Qué funciones desempeña el potasio?

Mantener una concentración adecuada de potasio en el organismo es esencial para el funcionamiento normal de los músculos. Esto se debe a su papel en el mantenimiento del potencial de membrana apropiado de las células. El potasio también influye en la conducción de los impulsos nerviosos, lo que resulta importante para mantener un ritmo cardíaco regular. En concreto, interviene en el funcionamiento de la bomba de sodio-potasio. Al favorecer la función de la musculatura lisa, ayuda a mantener la motilidad intestinal. También participa en el equilibrio ácido-base. Entre otros motivos, por ello las alteraciones de la concentración de potasio en el organismo pueden estar asociadas con enfermedades renales. Si la dieta del gato contiene muy poco potasio o si se le administran por vía intravenosa volúmenes excesivos de líquidos, puede aparecer hipopotasemia, es decir, una concentración de potasio en sangre demasiado baja. Una concentración elevada se denomina hiperpotasemia. Con mucha frecuencia está asociada a una obstrucción de las vías urinarias, que requiere tratamiento lo antes posible. De lo contrario, puede llegar a ser potencialmente mortal. En un animal sano, el exceso de potasio se elimina con la orina; por eso, su concentración puede aumentar cuando existen distintos problemas que dificultan la micción.

Hipopotasemia

El aumento de la pérdida de potasio a través de la orina, la enfermedad renal crónica o una ingesta insuficiente de alimento pueden hacer que la concentración de potasio en sangre disminuya demasiado. Los signos que pueden observarse incluyen apatía, disminución del apetito y dificultades para moverse debido al deterioro de la función muscular. Son frecuentes la posición baja de la cabeza y la flexión ventral del cuello. La alteración de la musculatura lisa también puede causar problemas de motilidad gastrointestinal, como estreñimiento. Si se observan estos signos, conviene acudir cuanto antes al veterinario para realizar una exploración clínica y los análisis de sangre que este indique, ya que muchos de ellos también pueden estar relacionados con otros trastornos y no todos son exclusivos de la hipopotasemia.

Hiperpotasemia

La concentración elevada de potasio en sangre suele deberse a una obstrucción de las vías urinarias, aunque también puede estar causada por una rotura de la vejiga urinaria. Pueden observarse apatía, debilidad muscular y alteraciones del ritmo cardíaco; estas últimas constituyen una señal de alarma grave que requiere pruebas diagnósticas detalladas y tratamiento inmediato.

El potasio en una dieta BARF

La deficiencia de potasio es uno de los aspectos señalados con bastante frecuencia en los estudios sobre las dietas BARF. Este mineral se encuentra de forma natural en la carne muscular, sobre todo en la carne de vacuno, las aves y el pescado, así como en algunas vísceras, como el corazón. Al formular una dieta, conviene consultar las recomendaciones nutricionales de FEDIAF. No se debe asumir que alimentar al gato con carne —aunque esta contenga potasio— cubre automáticamente sus necesidades diarias de este mineral. Por otro lado, tampoco deben administrarse suplementos de potasio por cuenta propia sin calcular con precisión su contenido en la dieta y determinar las necesidades individuales del gato. Estas necesidades son distintas en gatos sanos y enfermos, especialmente en aquellos con enfermedades de las vías urinarias. Algunos medicamentos también afectan a la concentración de potasio en el organismo. Por ello, en los gatos enfermos debe controlarse periódicamente la concentración de potasio en sangre, incluso cuando la cantidad aportada por la dieta se ajuste a sus necesidades calculadas. Conviene recordar que el potasio es soluble en agua, por lo que desechar los jugos de la carne —por ejemplo, el líquido liberado durante la descongelación— provoca la pérdida de al menos una parte del potasio.

Fuentes:

  1. Dow, S. W., Fettman, M. J., Smith, K. R., Hamar, D. W., Nagode, L. A., Refsal, K. R., & Wilke, W. L. (1990). Effects of dietary acidification and potassium depletion on acid-base balance, mineral metabolism and renal function in adult cats. The Journal of Nutrition, 120(6), 569–578. https://doi.org/10.1093/jn/120.6.569
  2. National Research Council (2006). Nutrient Requirements of Dogs and Cats. National Academies Press. https://nap.nationalacademies.org/catalog/10668/nutrient-requirements-of-dogs-and-cats
  3. Dow SW, LeCouteur RA, Fettman MJ, Spurgeon TL (1987). Potassium depletion in cats: hypokalemic polymyopathy. JAVMA 191(12). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3693009/
  4. MSD (Merck) Veterinary Manual. Overview of Disorders of Potassium Metabolism in Animals. https://www.msdvetmanual.com/metabolic-disorders/disorders-of-potassium-metabolism/overview-of-disorders-of-potassium-metabolism-in-animals