Es un macroelemento y el principal ion negativo de los líquidos extracelulares. Trabaja en estrecha colaboración con sodio y potasio, asegurando la hidratación celular (presión osmótica adecuada) y manteniendo el equilibrio ácido-base adecuado de la sangre. Es el componente principal del ácido clorhídrico (HCl) en el estómago [1].
Qué contiene: Carne de músculo, plasma sanguíneo (hemoglobina seca) o sal de mesa/marina, en cantidades más pequeñas huevos y despojos [1].
Escasez: Extremadamente raro. Suele ser el resultado de vómitos persistentes, durante los cuales el animal “derrama” ácido clorhídrico y con él cantidades gigantescas de cloruro. Esto conduce a la llamada alcalosis metabólica (la sangre se vuelve demasiado alcalina): el animal se vuelve letárgico, apático, tiene respiración superficial y temblores musculares [2].
Exceso: Dado que el cloruro en la dieta se encuentra con mayor frecuencia en combinación con sodio, está sujeto a las mismas reservas que el sodio: los animales sanos con acceso al agua toleran una amplia gama de su suministro, y la amenaza real es solo la intoxicación aguda por sal, con una sola dosis grande o falta de agua (sed extrema, vómitos, acidosis metabólica, trastornos neurológicos) [3].
Fuentes
- Consejo Nacional de Investigaciones (2006). Requerimientos de Nutrientes de Perros y Gatos. Prensa de Academias Nacionales. https://nap.nationalacademies.org/catalog/10668/nutrient-requirements-of-dogs-and-cats
- Ha YS, Hopper K, Epstein SE (2013). Incidencia, naturaleza y etiología de la alcalosis metabólica en perros y gatos. JVIM 27(4):847-53. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23751002/
- Manual veterinario de Merck. Requerimientos Nutricionales de Animales Pequeños. https://www.merckvetmanual.com/management-and-nutrition/nutrition-small-animals/nutritional-requirements-of-small-animals