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B1 (Tiamina) en la dieta de perros y gatos

Una guía breve sobre la función de B1 (Tiamina) en la nutrición de perros y gatos.

B1 (Tiamina)

Pertenece a las vitaminas hidrosolubles, lo que significa que el organismo del perro y del gato no la almacena: las reservas se agotan en el transcurso de unos pocos días y debe suministrarse regularmente a través de la alimentación [1]. Desempeña un papel fundamental en el metabolismo energético de los carbohidratos y en el correcto funcionamiento del tejido nervioso y el cerebro. El gato necesita una cantidad proporcionalmente mucho mayor que el perro: el NRC (2006) establece un requerimiento de 1,4 mg / 1000 kcal EM para el gato frente a 0,56 mg / 1000 kcal EM para el perro (MR del perro: 0,225 mg) [1].

Dónde se encuentra: La mejor fuente práctica en la dieta BARF es el corazón (de vacuno, ave, cordero): aprox. 0,2–0,5 mg por cada 100 g [6]. También se encuentra en la carne de cerdo, el hígado, las yemas de huevo y la levadura de cerveza. Los pescados con tiaminasa (carpa, arenque, caballa) deben cocinarse previamente o se deben elegir especies que no la contengan (salmón, trucha, bacalao, fletán).

Deficiencia: Generalmente se debe al consumo de pescado crudo que contiene tiaminasa, una enzima que destruye la vitamina B1 en la comida y en el tracto digestivo [2] [4]. La segunda causa es la carne conservada con dióxido de azufre [5]. La tiamina también es sensible al calor: la cocción destruye una parte importante de su contenido (Retención tras el procesado). Síntomas: salivación excesiva, anorexia, vómitos, marcha inestable, convulsiones y, en los gatos, la característica flexión de la cabeza hacia el dorso (postura de "mirar a las estrellas"). Una deficiencia no tratada termina en muerte [3]. El gato es especialmente sensible a ella debido a sus altos requerimientos.

Exceso: Se filtra continuamente por los riñones y se excreta a través de la orina. Con una dieta natural, la sobredosis es imposible [1].

Fuentes

  1. National Research Council (2006). Nutrient Requirements of Dogs and Cats, rozdz. 6. National Academies Press. https://nap.nationalacademies.org/catalog/10668/nutrient-requirements-of-dogs-and-cats
  2. Markovich JE, Heinze CR, Freeman LM (2013). Thiamine deficiency in dogs and cats. JAVMA 243(5):649–656. https://doi.org/10.2460/javma.243.5.649
  3. Kritikos G, Parr JM, Verbrugghe A (2017). The Role of Thiamine and Effects of Deficiency in Dogs and Cats. Veterinary Sciences 4(4):59. https://doi.org/10.3390/vetsci4040059
  4. Hilker DM, Peter OF (1966). Thiaminase in Fishery Products: A Review. https://spo.nmfs.noaa.gov/sites/default/files/pdf-content/mfr1042.pdf
  5. Studdert VP, Labuc RH (1991). Thiamin deficiency in cats and dogs associated with feeding meat preserved with sulphur dioxide. Australian Veterinary Journal 68(2):54–57. https://doi.org/10.1111/j.1751-0813.1991.tb03129.x
  6. Hand MS, Thatcher CD, Remillard RL, Roudebush P, Novotny BJ (2010). Small Animal Clinical Nutrition, 5th Edition. https://www.markmorrisinstitute.org/sacn5.html