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Tiamina (B1) en la dieta de perros y gatos

Una guía breve sobre la función de Tiamina (B1) en la nutrición de perros y gatos.

Pertenece al grupo de las vitaminas hidrosolubles, que el organismo de perros y gatos no puede almacenar (las reservas se agotan en unas semanas) [1]. El organismo no la sintetiza, por lo que es importante ingerirla con regularidad para prevenir carencias. Desempeña un papel clave en el metabolismo energético de los carbohidratos, la producción de nucleótidos y el funcionamiento normal del tejido nervioso y el cerebro. Los gatos necesitan aproximadamente entre 2 y 2,5 veces más que los perros [2][3].

Qué contiene: Levadura de cerveza, carne de cerdo (lomo), corazones, hígado, yemas de huevo, semillas de girasol, guisantes, nueces, trigo sarraceno, mijo, avena. El pescado que contiene tiaminasa, una enzima que destruye la vitamina B1 en los alimentos y el estómago (por ejemplo, carpa, arenque, caballa) debe cocinarse antes de servir. El pescado sin tiaminasa (salmón, trucha, bacalao, fletán) se puede servir crudo.

Deficiencia: A menudo se debe a ofrecer pescado crudo que contiene tiaminasa [2]. La tiamina también es sensible a las altas temperaturas, al oxígeno y a un pH neutro o alcalino; cocinar la carne puede destruir hasta el 70 % de su contenido [3][4]. Los síntomas incluyen salivación, anorexia o hiporexia, pérdida de peso y vómitos. En la fase crítica aparecen signos neurológicos, como marcha inestable, convulsiones, ataxia y nistagmo; en los gatos también es característica la inclinación de la cabeza hacia atrás (la posición de «mirar las estrellas») y la dificultad para respirar. Se desconoce la frecuencia de esta carencia. Sin tratamiento puede ser mortal [3].

Exceso: Los riñones la filtran y la eliminan continuamente con la orina. En una dieta de productos naturales es imposible sobredosificarla [1]. Actualmente no se conoce un límite superior seguro (SUL) para la suplementación [3].

Fuentes

  1. Consejo Nacional de Investigaciones (2006). Necesidades de nutrientes de perros y gatos, cap. 6. Prensa de Academias Nacionales. https://nap.nationalacademies.org/catalog/10668/nutrient-requirements-of-dogs-and-cats
  2. Markovich JE, Heinze CR, Freeman LM (2013). Deficiencia de tiamina en perros y gatos. JAVMA 243(5):649–656. https://doi.org/10.2460/javma.243.5.649
  3. Kritikos G, Parr JM, Verbrugghe A (2017). El papel de la tiamina y los efectos de su deficiencia en perros y gatos. Ciencias Veterinarias 4(4):59. https://doi.org/10.3390/vetsci4040059
  4. Voigt MN, Eitenmiller RR (1991). Pérdidas de tiamina en los alimentos durante la cocción y su importancia nutricional. Revista de análisis y composición de alimentos. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2081984/